Descripción de una perversa forma de control de la opinión pública, muy practicada por el actual presidente de México.

No se utiliza para persuadir, sino para castigar. Aunque puede tener elementos cognitivos, su impulso es principalmente emocional. La difamación ritual se utiliza para dañar, intimidar, destruir y perseguir, y para evitar el diálogo, el debate y la discusión de los que depende una sociedad libre.